18 de octubre de 2010

La vida te muestra las personas que valen la pena y las que no.

El grandísimo idiota que tuve la mala suerte de tener como novio anteriormente es una de las personas que cuadra en la segunda parte del título. Hoy estuvo todo el día adulandome, diciendome que todavía me quería, que aún era especial para él y un montón de estupideces más, hasta que al final del día, no sé qué causó el cambio radical de su pensamiento y me volví una nena, insignificante, que no tiene ningún propósito en la vida y que nadie me tiene en cuenta por mis pensamientos y sentimientos.. para que se hagan la idea de con qué clase de persona tuve la mala suerte de toparme en la vida. Así era todo el tiempo, frente a la familia, frente a los amigos yo era la persona más maravillosa del mundo, lo más increible que pudo haber conocido en la vida, quería casarse, tener hijos, estaba terriblemente enamorado y yo tenía el mando de la relación, era la ama y señora de su corazón y sus sentimientos. Cuánto daría por que eso hubiera sido verdad.. A puertas cerradas, yo era dominada por él, obedecía lo que él decía, no importaba lo que yo quisiere o no, no podía hablar con nadie sin que el sepa quién es, qué quería, de dónde me conocía y qué me dijo, me prohibió hablar con mis compañeros de colegio, que los conozco desde muy pequeña y mucho antes de haberlo conocido a él, por lo que ellos eran más importantes, no podía salir con mis amigas, por que podía haber hombres (cosa que JAMAS pasó por que siempre que quería salir era planeado entre chicas y sin el novio de ninguna), nunca entendió que al estar con él yo lo respetaba y lo amaba, por lo que nunca iba a buscar otra persona, cosa que siempre fue su idea, siempre estuvo en su cabeza, y de allí provenía el control obsesivo de mis movimientos, que luego solo fue empeorando hasta perjudicar mis estudios, y me restaba tiempo con mi familia, llegando hasta provocar el suspender las salidas familiares por que mi padre me había dicho textualmente "Nosotros salimos juntos por que queremos pasar tiempo juntos, y estás todo el tiempo en el teléfono, pendiente de él".. pero nunca supieron, hasta que las cosas se pusieron feas, que él era quien llamaba todo el tiempo para controlar mis pasos, enfermamente. Si no contestaba, estaba con otro, si no decía MI AMOR cuando le hablaba y fuerte, era por que otro chico estaba cerca y yo no quería que se enterara que tenia novio.. y así.. un millón más de cosas enfermizas que prefiero olvidar, pero al escribirlas, me desahogo. Gracias a Dios, estás lejos de mí.

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